Diacronismos

La intervención pictórica del tiempo en la obra absoluta

Cuando hablamos de la evolución pictórica de una obra de arte, nos enmarcamos en diversos contextos que pueden suceder en torno a ello: el paso del tiempo en el objeto (la obra de arte como tal) o el mismo paso del tiempo en el sujeto (el artista o el propio espectador). No obstante, cuando en el contexto de esta exposición hablamos del paso del tiempo «a través de…», entramos en un tiempo relativo relacionado con la intervención de un intérprete de la expresión pictórica, de Christian Mera, y así somos partícipes de la relatividad de este autor.
De esta manera se despliega la técnica de Mera: «a través de…», diacrónica, a lo largo del tiempo fictivo de una obra de arte. El autor y su obra se definen por medio de esa locución preposicional que se introduce en el tiempo de una pintura y de su ambiente estacionario en el soporte original.
En este contexto parecería que cada una de las obras originales referidas en esta exposición, significadas a la manera de… (de Mera) y en el tiempo de… (de Mera), fueran fotosensibles y, tras el paso de los años —un paso con un amplio rango de apertura que va desde los cuatro siglos hasta los cincuenta años de exposición lenta, lenta, muy lenta—, hubieran recibido todo tipo de ondas estacionarias (luminiscentes) que resonaron en los soportes y marcaron líneas de expresión en el ambiente pictórico de cada cuadro.
Christian lo hace así en esta colección. Toma obras de arte absoluto, obras paradigmáticas para él —y modelos para muchos— y las replica en su figuración, aunque proponiendo cambios sutiles de color, de matices, cambios de orden dispositivo, e incluso añadiendo elementos de significación simbólica que no habitaban los ambientes de las obras originales (una prolepsis en la obra de Sánchez Gallque, por ejemplo).
Ahora, las sutilezas llegan hasta ese nivel; puesto que, de ahí en más, Christian se desmarca de la academia que replica y se conecta con la expresión que alterará la presión atmosférica del cuadro, del suyo, del que deja de ser réplica y que se convierte en una obra de expresión original. El humor vítreo del artista, el de Mera, se llena de esas ondas estacionarias mencionadas y las traspasa a los lienzos replicados. Las traspasa diacrónicamente, «a través de…», y así se define una pintura de acción en el presente y un sistema de escritura grafológica propia del autor.
En suma, los diacronismos grafológicos de Christian Mera se dinamizan a través de un rango de cuatro siglos de exposición pictórica con una mínima, mínima, pero mínima velocidad de obturación; una que descubre el valor plástico de un autor de nuestro tiempo. Y es así que, la presión atmosférica de cada cuadro se expresa alterada por el tiempo pictórico de Christian Mera.

Humberto Montero, mayo de 2022.

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