Universidad

 

Mi segundo paso por la facultad de Artes Plásticas de la Universidad Central del Ecuador fue fructífero y con una visión mucho mas clara de todo el horizonte que refiere el dedicarse a ser pintor.

Ser estudiante significa muchísimas cosas: los amigos, la camaradería, las notas, la disciplina, el impregnarse de nuevas formas de pensar… dejarse llevar por la ola. 

Fui un estudiante dedicado y siempre enfocado; ya tenía 25 años y no estaba probando. Terminar la carrera y sacar el jugo a la experiencia era mi único objetivo.

Por la tendencia clásica que la Facultad tenía en esos años, mi acercamiento a la figura humana y al retrato fue muy marcado; esto me mostró claramente la pista de despegue hacia lo que terminaría por convertirse en mi campo de especialización:

la pintura como oficio y propuesta, el ser humano y el retrato.

Autorretrato, óleo sobre tela, 2006.

Me recuerdo como un niño bastante normal, enfermizo pero normal, un poquitín introvertido y solitario, lo normal. Este cuadro forma parte de una colección de aproximadamente 30 autorretratos que he pintado a lo largo de mi vida. Es un "hola" a mi yo niño que aún me pide salir al parque o que le baje la fiebre por tener siempre sus amígdalas inflamadas. Lo firmé con la mano izquierda y hoy lo conserva mi madre.